Yo también me dejaría follar por mi mujer. Sólo para asegurarme de que es una perra. Cualquier chica está esperando eso. A esa rubia no le importa que se la follen por todas partes. Ese perro con la banda elástica no es su marido, eso es seguro. Y el maridito, como dueño de la tía, se la folla sin demasiada precaución.
Las dos novias son divertidísimas. No sé si el tío les hace cosquillas con algo todo el rato o si son tan optimistas de por vida, pero el mejor momento del vídeo es cuando se les llena la boca de semen y por fin se ponen serias. De verdad, ¿cómo se puede sonreír con una polla enorme en la boca? Ellos pueden hacerlo. Para ser justos, pueden hacer muchas otras cosas, pero la atención se centra en eso...
Eso es lo que quiero hacer.